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MASCOTAS

Para mí el nombre de mascota me dirige directamente a un solo nombre : "Ojitos". Es la única mascota que he tenido en mi vida. Vino a nuestras vidas sin pensarlo, sin decidirlo, de la noche a la mañana. Ojitos era un gato europeo, negro y blanco. Era un ser independiente, no muy cariñoso ni zalamero, pero sí muy empático. Con él tenías la sensación que te estaban escuchando atentamente, que te entendía, que compartía tus alegrías, tus penas. Muchas veces es lo que necesitamos de las personas, que nos escuchen, que parpadeen asintiendo que te están entendiendo y que no juzgan tus acciones. Fue el acompañante paciente de mi madre, en sus malos momentos, en sus enfermedades, en sus tristezas y en sus soledades. Tuvo una vida plácida y larga, tanto, que supongo que teníamos la sensación que no iba a morir nunca. Pero, ese momento llegó y nos dejó un gran vacío, como solo un alma noble es capaz de labrar. Ahora, que el tiempo ha pasado y veo por la calle algún gato parecido a ...

EL TREN

Muchas veces había soñado con ese momento. En muchas ocasiones, de aquellas en que los nervios te perforan por dentro y piensas: "Ahora mismo cogería un tren y no me bajaría hasta que no parara". Pues bien, aquel instante había surgido así, sin más. Una coincidencia la había empujado hacia aquella aventura con la cual siempre había soñado. Una noche de aquellas en que la desesperanza la había marcado con fuerza. Donde las malas palabras la habían transportado hacía el mundo imaginario en el que se había convertido ya su realidad, donde era tan habitual escabullirse de la tierra en qué pisaba. De repente vio un anuncio en su móvil donde se ofertaban plazas para trabajar de maestra en Francia. Ella dominaba aquel idioma por la curiosidad que siempre le atrajo a escritores franceses: Baudelaire, Victor Hugo, Flaubert, y por supuesto Saint-Exupéry. Por otra parte, se había aficionado a visitar la biblioteca municipal, dónde se hacían intercambios culturales con personas de dife...

VIDA INSIPIDA

El reloj de la estación de Francia marca las seis de la mañana. Está amaneciendo. Los ojos de Manuel apenas pueden apreciar el vaivén de las pocas personas que pasan por los andenes.  Recordaba, con apenas una mueca, el festín que le prepararon sus compañeros de trabajo hace un mes cuando cumplió los 65 años. Fecha en la que se debía jubilar. También le regalaron un reloj y le leyeron una carta de homenaje como reconocimiento a su buena labor en la empresa.   Casi brotan de sus ojos unas lágrimas que hacía tiempo había olvidado de cómo se producían. Realmente era inmune a cualquier tipo de emoción. En su vida estaban vetados los sentimientos. Desde que se casó hace ya 45 años, su vida se convirtió en una esclavitud total, donde su criterio era siempre relegado a un segundo plano, en el mejor de los casos. Casi siempre era ninguneado por su mujer; alguien más preocupado por su mediocre vida social vecinal que por amores verdaderos o apegos absurdos.  Después del festejo...

CONVOCATORIA DE RELATO : VIDA INSÍPIDA.

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Me estreno de anfitriona de inspiración de relatos. Y me gustaría leer historias cuyos personajes llevan una vida insípida, sin emociones, sin que les salpique ni un poco de emoción en sus vidas. Y quiero ver de qué modo sois capaces de despertarlos de este aletargamiento. ¿Os atreveis?

AMOR (ABSTRACTO)

Siempre se me ha dado mejor escribir que hablar. Supongo porque para expresar lo que tienes dentro de tu corazón te deja más tiempo para pensar. Dejar fluir de tus manos, que no de tus labios esos pedazos de tu corazón que vas perdiendo por el camino. Que no logras cogerlos todos, quizás porque son demasiados. Es duro tener un corazón frágil, soñador y a la vez fuerte, atrevido y osado. Un corazón que la vida ha logrado darle forma, quizás no la convencional que conocemos, sino algo sinuosa que lo ha vuelto un poco desconfiado, que ha ido tejiendo una malla por la que es difícil de entrar si no eres lo suficientemente hábil para llegar a él. Se ha convertido en un órgano caprichoso que desea oír frases bonitas, esas que quizás no puedo decir yo, por abundancia de suspiros, por ahogos de incomprensión. Un corazón que vive momentos de pasión profunda, acompañadas de tristes soledades. Escribir una historia de amor, ahora se me hace difícil. Son de las que más leo. Son de las que m...

EN PRISIÓN. CADA JUEVES UN RELATO.

Hoy es lunes. Para algunos el peor día de la semana. Para mí hubiera sido uno más de mi especial  sesión continua en que se ha convertido mi vida desde que estoy aquí. Pero hoy es diferente. Hoy es un día oscuro, marrón, negro, o lleno de espirales que no paran de moverse dentro de mi cabeza. Me llamo Charo. Tengo veintitres años. Cumplo condena en la cárcel de Wad-Ras de Barcelona por tráfico de drogas.  Realmente todo en mi vida ha sido una puta mierda. Mi madre me abandonó cuando yo tenía tres años porque se enrolló con un cholo que le tenía alergia a todo lo que pudiera acarrear algo de responsabilidad. Al final acabó haciendo de prostituta para pagar los innumerables vicios que tenía aquel trozo de carne con ojos que la humillaba constantemente y que no podía dejar por la dependencia que le creaba ser una mujer inútil, insegura y borracha. La odio con toda mi alma. Como sólo se puede odiar a alguien a quién también has amado hasta la médula. El día que me comunicaron q...

CADA JUEVES UN RELATO: DEPORTES

MI DEPORTE FAVORITO. Todo empezó aquel jueves, cuando como de costumbre de siete a ocho de la tarde “disfrutaba” de mis clases de aguagym en el complejo deportivo de mi barrio. Mi médico me había aconsejado adelgazar unos cuantos kilos, debido a los excesos de colesterol que había acumulado recientemente, a los peligros que entrañaban para mis articulaciones cada vez más oxidadas y por mi estado anímico en general,  lo cual repercutía enormemente en la desidia hacia mi aspecto que el espejo no paraba de recordarme. De hecho, este deporte acuático fue el único que me llamó algo la atención. Más que nada porque dentro del agua somos todos iguales y no se notaría mucho mi más que consabida poca gracia a la hora de seguir cualquier coreografía. Desde el agua podía vislumbrar las clases de bodycombat donde se hacían ejercicios cardiovasculares inspirados en las artes marciales. Pensé que podría dejar libres mis más que altas cargas de adrenalina. Sentía verdaderamente envidia...